Cultura / Universo Vasco

Las dos caras de los Jesuitas. O la necesidad de una mirada 360º

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Esta claro que en estos días vamos a hablar mucho de los jesuitas, la orden religiosa fundada por un vasco y a la que pertenece el recién elegido papa Francisco.

Nos hemos encontrado en la web argentina Total News Agency un artículo titulado ¿Un jesuita franciscano?, que está lleno de cosas interesantes. Hemos visto que se trata de un artículo de Juan Arias, publicado en el diario español El País. Pero dado que ha sido recogido en una web argentina, lo incluimos entre nuestras informaciones a comentar.

Sin duda la gran revolución que supuso el Concilio Vaticano II para la Iglesia Católica Romana (y dada la influencia de ésta, para el mundo) tuvo enormes consecuencias en el Compañía de Jesús que, no podemos olvidar, tiene un compromiso específico de obediencia al Papa y el Concilio Vaticano II y las consecuencias revolucionarias en muchos aspectos del mismo, eran la proyección de la visión de dos papas, Juan XIII y Pablo VI, reforzadas y cimentadas por un Concilio. El vasco Padre Arrupe, el Superior de los Jesuitas, entendió cuál era la misión de la Orden y se apresuro a que ésta fuera la primera en adaptarse a los cambios marcados por la Iglesia. Una misión que han mantenido a pesar de que los papas posteriores han abandonado buena parte de los caminos marcados por ese Concilio. Así que lso jesuitas han tenido que compaginar su obediencia al papa, con su compromiso con las decisiones tomadas pro el órgano de gobierno más importante de la Iglesia. Tal vez por eso Juan Pablo II y Benedicto XVI, prefirieron apoyarse en grupos más cercanos a sus tesis conservadoras en los moral, pero también el lo social. Puede, decimos sólo que puede, esta elección acerque de nuevo a la Iglesia a las líneas maestra marcadas por el Vaticano II.

Todo esto es verdad, pero también es verdad, que esa visión franciscana que se le atribuye al actual Papa Francisco, no es un elemento nuevo, ni tan siquiera contemporáneo, en la historia de los Padres Jesuitas. Ellos desde un principio mantuvieron una visión 360º, de cuál era su misión y ya desde el primer momento se encargaron de ofrecer la educación a las élites sociales, a la vez que se encargaban de la formación, atención y la defensa de los más desamparados.

No queremos repetir lo que ya hemos escrito varias veces en nuestra web, así que les vamos a dejar dos ejemplos de cómo los jesuitas, desde un principio, desde sus orígenes, adoptaron una posición de defensa de los desfavorecidos que les llevó a enfrentarse al poder establecido, a la expulsión de muchos países, a la persecución e incluso al martirio.

El primero es el de otro vasco, al igual que Ignacio de Loiola, San Francisco Javier, o el padre Arrupe. Nos referimos a José de Anchieta. Misionero en los primeros tiempos de la colonización portuguesa de Brasil, que tomo una actitud de defensa de los pueblos aborígenes de un valor extraordinario. Una curiosidad nos encontramos ante otro vasco y jesuita que en aquellos tiempos sirvió al rey de Portugal.

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El Padre Anchieta, el vasco que fundo Sao Paulo

El otro ejemplo es el de las Misiones o Reducciones Jesuíticas. En Argentina saben bien qué es eso, porque tienen hasta una provincia que lleva su nombre: Misiones. Estos cuasi estados indígenas tutelados por los Jesuitas, se crearon para defender a los indígenas de las persecuciones de los europeos, y se extendieron por un amplio territorio que ahora forma parte de Paraguay, Brasil y Argentina.

Todos los jesuitas son un poco franciscanos, al al menos deberían serlo, ya que la influencia de la vista y los pensamientos de este santo italiano, son claves en la conversión de San Ignacio de Loiola y en la creación de la Compañía de Jesús. No nos debe extrañar, por lo tanto, que este jesuita, recién nombrado papa, quiera dar forma visible esa influencia.

Miremos pues a los Jesuitas con esa misma visión 360º que ellos aplicación la hora de definir cuál era su misión. Una visión que no debe dejar tampoco fuera de foco, la existencia en esta comunidad religiosa de auténticos fanáticos religiosos, intransigentes y totalitarios, que ayudaron muy poco a la verdadera misión de la Iglesia Católica o a la propia imagen de la Compañía de Jesús. Pero, desde sus orígenes, la Orden tuvo bien clara que tenía una importante misión que realizar entre los más desfavorecidos. Una misión muy del estilo vasco. Silenciosa, a largo plazo y con un objetivo liberador de las personas y las sociedades.

Total News Agency – 15/3/2013 – Argentina

¿Un jesuita franciscano?

El matrimonio entre dos de las mayores fuerzas de la Iglesia no es tan raro tras el Concilio. Si el nuevo Papa, el jesuita Bergoglio, escogió el nombre de Francisco pensando en san Francisco de Asís, como ha interpretado enseguida la comunidad cristiana mundial, y no en san Francisco Javier, tendríamos por primera vez un curioso y emblemático injerto de un jesuita franciscano. Si hay dos órdenes religiosas más diferentes son las de la Compañía de Jesús, fundada por Ignacio de Loyola para preparar intelectualmente a las élites de la y bucear en el mundo de la cultura, la ciencia y el arte, y la orden Franciscana, fundada por el Poverello de Asís, que se caracteriza por su acercamiento a la más sencilla, a los más pobres.
(Sigue)

 

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  • Txema Landa

    Lo correcto hubiera sido: Esta claro que en estos días vamos a hablar mucho de los jesuitas, la orden religiosa fundada por DOS VASCOS (IGNACIO DE LOYOLA Y FRANCISCO DE XABIER) y a la que pertenece el recién elegido papa Francisco.
    De este modo en lugar de pensar en el Franciscanismo de Francisco pudiéramos pensar en su Xabierianismo, ¿tal vez sea Xabierano y no Ignaciano?

    • aboutbc

      Entendemos que eso es lo que te parezca correcto. Aunque a nosotros no nos lo parece.
      Primero porque los Jesuitas, fueron fundados sólo por San Ignacio de Loiola, eso es lo que afirma, incluso, la propia Compañía de Jesús, (La Compañía de Jesús es una Orden Religiosa de la Iglesia Católica. Fundada por San Ignacio de Loyola en 1540,).
      Además, haciendo caso a lo que afirma el Vaticano, la razón de la elección del nombre de Francisco, se debe a San Francisco de Asís. Un santo, cuya vida y forma de ver el Mundo y el Cristianismo, influyó de una manera extraordinaria en la “conversión” de Ignacio de Loiola y el los principios con los que éste fundó la Compañía de Jesús. Es más el comentario al que nos estamos refiriendo, se basa en un artículo al que, desde nuestro punto de vista de no expertos ni en religión ni en esta Orden religiosa, se le otorga el peso de la labor de compromiso con los desfavorecidos de los Jesuitas a la influencia del Concilio Vaticano II cuando, nos parece, esta visión y misión existe desde un principio, porque esta impregnando el espíritu de su fundador.
      Ignacio y Javier compartían ese mismo espíritu.

      Saludos y gracias por seguirnos y participar.